

Firmar un proyecto de aerotermia no es un trámite menor. Supone decidir cómo vas a climatizar tu vivienda durante muchos años, cuánto pagarás en energía y qué nivel de confort tendrás en el día a día. Antes de cerrar un presupuesto conviene tener claro qué preguntar al instalador de aerotermia para saber si la propuesta está bien diseñada, si la empresa es fiable y si la inversión tiene sentido para tu caso concreto.
La aerotermia puede ofrecer resultados excelentes, pero solo cuando el estudio previo, el dimensionamiento y la ejecución están a la altura. Preguntar con criterio te permite detectar presupuestos genéricos, evitar sobredimensionados caros o equipos cortos de potencia y asegurarte de que vas a tratar con un equipo técnico sólido, no solo con un comercial con prisa por cerrar la firma.
El primer bloque de dudas debería centrarse en quién va a hacerse cargo de la instalación. No es lo mismo una empresa que instala aerotermia de forma puntual que un equipo con experiencia continuada en este tipo de sistemas.
No te conformes con un “trabajamos con bombas de calor desde hace años”. Pide cifras aproximadas y, sobre todo, ejemplos de instalaciones parecidas a la tuya: viviendas unifamiliares, proyectos de obra nueva, reformas integrales, casas con suelo radiante o fancoils, integración con fotovoltaica o con piscina climatizada. Cuanto más se parezcan esos proyectos al tuyo, más garantías tendrás de que conocen los problemas reales que pueden aparecer.
Es razonable pedir imágenes de instalaciones terminadas, referencias de clientes o, al menos, una explicación concreta de obras recientes. Un instalador serio suele explicar sin problema qué se hizo, qué dificultades hubo y cómo se resolvieron. Si las respuestas son vagas o genéricas, es una señal clara de que conviene seguir preguntando antes de firmar nada.
La eficiencia y el confort dependen en gran medida de cómo se ha calculado la potencia necesaria y de cómo se reparte el calor y el frío por la vivienda. En este punto es donde más se nota si hay un proyecto técnico detrás o solo un presupuesto estándar.
Pregunta de forma directa qué estudio se ha hecho: si han tenido en cuenta orientación, aislamiento, tipo de cerramientos, puentes térmicos, infiltraciones, uso de cada estancia y zona climática. Una instalación seria parte de un cálculo, aunque sea simplificado; una instalación improvisada se calcula “a ojo” por metros cuadrados y poco más.
La respuesta debería ir más allá de “es la que solemos montar”. Es importante que el instalador te explique qué margen de seguridad ha aplicado, qué consumo estimado espera y cómo se comportará el equipo en los días más fríos del año. Una bomba de calor sobredimensionada encarece la instalación y puede trabajar de forma poco eficiente; una corta de potencia se quedará corta justo cuando más la necesites.
En muchos proyectos de aerotermia la vivienda se aprovecha también para refrigeración mediante suelo refrescante o fancoils. Pregunta si el diseño contempla esa opción, qué temperaturas de impulsión se van a utilizar en verano y si la instalación está preparada para trabajar con humedad alta sin generar condensaciones.
Otro punto clave de qué preguntar al instalador de aerotermia tiene que ver con los equipos concretos y con cómo se distribuye la energía por la casa. No es lo mismo trabajar con suelo radiante que con radiadores de baja temperatura, ni utilizar un único depósito que jugar con varios acumuladores.
Pide que te expliquen si la instalación se hará con suelo radiante, fancoils, radiadores de baja temperatura o una combinación de varios sistemas. Cada opción tiene implicaciones en confort, inercia térmica y respuesta del sistema. Lo razonable es que el diseño se adapte al tipo de vivienda y al uso real que le vas a dar, no al stock que tenga el proveedor en ese momento.
La aerotermia suele encargarse también del agua caliente sanitaria. Pregunta qué volumen de acumulación se ha previsto, por qué se ha elegido esa capacidad y cómo se garantiza la temperatura y la seguridad frente a bacterias como la legionela. En viviendas de alta gama es habitual combinar varios puntos de consumo exigentes (duchas dobles, bañeras, zonas de spa), y el sistema tiene que estar dimensionado para soportar esos picos.
Solicita el modelo exacto, la potencia nominal, el rendimiento estacional (SCOP y SEER) y la ficha técnica. Un buen profesional no tiene problema en compartir esa información. También es útil preguntar qué servicio técnico oficial hay en tu zona y si la marca tiene repuestos disponibles con facilidad.
Una instalación de aerotermia no termina el día que se enciende por primera vez. Es importante aclarar desde el principio qué garantías tienes y quién se hará cargo si algo falla dentro de unos años.
Pide que te diferencien claramente la garantía de la máquina (normalmente del fabricante) y la garantía sobre la instalación hidráulica, eléctrica y de control (responsabilidad del instalador). También conviene saber si existe la posibilidad de ampliar la garantía del equipo o contratar un plan de mantenimiento a medida.
Pregunta qué revisiones son necesarias, con qué frecuencia y qué coste aproximado tienen. Un sistema bien mantenido prolonga su vida útil y evita averías costosas. Es relevante saber si la propia empresa ofrece ese mantenimiento o si tendrás que buscar a otro técnico en el futuro.
Antes de firmar, aclara qué ocurre si la instalación falla en pleno invierno, qué horario de atención tienen y cómo se priorizan las averías urgentes. Es un detalle que muchos clientes pasan por alto hasta que tienen un problema y nadie responde al teléfono.
El último bloque de preguntas tiene que ver con el dinero, los plazos y las condiciones reales del proyecto. Aquí no conviene dejar nada en el aire.
Pide un desglose claro: bomba de calor, depósitos, emisores, tuberías, aislamiento, sistema de control, obra civil necesaria, electricidad y posibles trabajos adicionales. Cualquier partida dudosa hoy puede convertirse en un sobrecoste inesperado durante la obra. Si algo no está incluido, debe figurar por escrito.
En obra nueva o en reformas grandes, la aerotermia debe coordinarse con albañilería, carpinterías, tabiquería y acabados. Pregunta en qué fases intervendrá el instalador, qué necesita tener terminado para poder trabajar y qué hitos marcarán el avance de la instalación.
Es importante saber qué porcentaje se abona al inicio, qué pagos se vinculan a hitos de la obra y cuándo se realiza el pago final. También conviene aclarar cómo se gestionan las modificaciones sobre el proyecto original: cambios de equipo, ampliaciones de superficie, incorporación de fotovoltaica, etcétera.
En Revizo sabemos que una buena instalación de aerotermia empieza mucho antes de colocar la primera tubería. Empieza en la mesa, con un estudio serio de la vivienda y con un cliente que entiende qué se va a hacer y por qué. Por eso damos tanta importancia a resolver todas las dudas antes de firmar el proyecto y a documentar cada decisión técnica con transparencia.
Si estás valorando instalar aerotermia en tu vivienda y quieres revisar tu proyecto con calma, nuestro equipo puede ayudarte a interpretar presupuestos, detectar puntos débiles y plantear alternativas más eficientes. Trabajamos en Alicante, Murcia y alrededores, con especial foco en viviendas unifamiliares y proyectos residenciales exigentes.



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